En física, la fuerza de Coriolis es aquella que afecta a cualquier cuerpo en movimiento, actuando hacia la derecha en el Hemisferio Norte, y en sentido opuesto en el Hemisferio Sur. En este libro, el poeta dibuja el sumidero de las dos fuentes, girando en sentido contrario para deletrear un retrato robot del amor.

La fuente del Norte es ácida, desabrida, yerma..., caudal que duele y quema, erosionando el hemisferio por una parte (Estallido). Ese es el lado invisible sin el cual no puede existir la del Sur, la que colma de mareas y arrolla con tempestades de lengua y canibalismo insaciable (El sol intruso). Poemas rellenos de sal y aire, impulsados por las corrientes coriólicas, que a veces arrastran y otras condenan. Se sincronizan tormentas contrapuestas pero que se dirigen a idéntico fin y objetivo: alcanzar el ecuador de sentimientos y luces..., origen y fin de ambos extremos.

Los poemas se desplazan en la obra como torbellinos dejados caer por el movimiento de cada individuo. Rotación y traslación que empujan al rebose de versos que se deshojan a veces, otras se pliegan (Papiroflexia), pugnando por alcanzarse en el clic culminante que termina con las fuerzas para caer en los brazos abiertos de esa densidad que se intuye como inalcanzable, el clic orgásmico de la latitud cero, único lugar libre de la maldición que absorbe y es absorbida: la ansiedad de Coriolis.

Y Coriolis se siente culpable, a través del poeta, de su propia existencia. De su yo que es el otro, mirándose al espejo del vaho (El Rey Midas). Coriolis está cansado de ser condena. De obligar a girar siempre.

Al principio pensé en ella como algo terrenal. Pero no, finalmente advertí que también rige el universo que nos hace virar a cada uno, a veces, en sentido contrario. Lugar que se llena del agua de Huidobro, que transformada en lava, arrastra, rueda y se extiende.


Ángela Torrijo Arce

Latitud 0

equilibrio
terrenal




LATITUD CERO


La bailarina
de la línea ecuatorial
pliega sus brazos




LOS AMANTES DE CORIOLIS


Abrir el desagüe
para inundarnos

Amor de Coriolis
nos centrifuga

Vos, mi pecho
Yo, tu espalda

Ecuatorizamos